Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas
domingo, 21 de diciembre de 2014
El primer paso para acallar la mente por Eckhart Tolle
Etiquetas:
acallar,
condicionado,
Eckhart,
espacios,
imagen mental,
mente,
observar,
pasado,
paso,
Pensamientos,
percibir,
prufundidad,
uno,
yo
martes, 4 de noviembre de 2014
LOS PENSAMIENTOS CURAN MAS QUE LOS MEDICAMENTOS
Los pensamientos curan más que los medicamentos
13/12/13 Por Montse Cano
El científico Bruce Lipton reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar. Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados "efectos secundarios".
Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.
¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: "¿Qué medicina hay que darles?" ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.
¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.
Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.
En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.
¿Está diciendo que el efecto placebo "creer que algo nos sanará" es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos.
¿Se puede poner energía en una cápsula?
Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.
Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células.
Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas.
La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer.
La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario.
De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.
Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células.
La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible.
Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones.
¿Y qué hay dentro?
Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.
Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos... pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad.
La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer.
Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado. Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento? Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.
Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se "programa" su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.
¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: "Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico", pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: "¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?". Los pensamientos positivos, el conocimiento... solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes.
Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno.
Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado?
Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser.
Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.
Ecoportal.net
¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: "¿Qué medicina hay que darles?" ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.
¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.
Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.
En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.
¿Está diciendo que el efecto placebo "creer que algo nos sanará" es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos.
¿Se puede poner energía en una cápsula?
Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.
Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células.
Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas.
La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer.
La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario.
De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.
Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células.
La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible.
Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones.
¿Y qué hay dentro?
Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.
Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos... pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad.
La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer.
Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado. Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento? Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.
Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se "programa" su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.
¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: "Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico", pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: "¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?". Los pensamientos positivos, el conocimiento... solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes.
Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno.
Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado?
Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser.
Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.
Ecoportal.net
Etiquetas:
bruce,
cientifico,
cuantica,
curan,
efectos,
energia,
farmaco,
fisica,
lipton,
los medicamentos,
mas,
medicina,
newton,
nueva,
Pensamientos,
poderosa,
que,
realidad,
reclama,
secundarios
jueves, 2 de octubre de 2014
Pensamientos del Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov Octubre 2014
Pensamientos del Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov Octubre 2014
1. El sol es el padre de los planetas, todos han salido de él; así pues, todo lo que existe en la tierra, elementos químicos, substancias minerales o vegetales, existe ya en estado sutil, etérico, en el sol. La cuestión es saber cómo, concentrándonos en el sol, podemos captar en su pureza original todos los
elementos de los que tenemos necesidad para nuestro equilibrio y nuestra salud. Pues mientras busquemos los remedios únicamente abajo, en el plano físico, sin hacer ningún esfuerzo para elevamos, no ganaremos nada en el plano espiritual.
2. El discípulo debe trabajar tal como lo hace la naturaleza; cuando ha actuado mucho con la ayuda de un centro y que esta cansado, debe trabajar con los otros centros que están fuertes, descansados y en perfecto estado. Después de un cierto tiempo, el centro cansado se habrá reposado y el discípulo podrá reemprender su primera actividad.
Por qué estamos contantemente cansados, cuando igra jamos siempre sobre los mismos centros que así nunca cambiamos de actividad?
Cambiar de ocupación es el medio para no estar nunca cansado. Si supierais todos los centros que poseemos dentro de nosotros!
3. La humanidad actual prefiere ver las cosas más que sentirlas.
Ella ve los objetos pero no los ha sentido. Finalmente en un futuro, será mejor poder evocar lo que no se ve pero que se empieza a sentir.
Apoyándonos en esto, el hombre aumenta sus fuerzas, su poder;
cuando, si cuentas solo con el dinero, su mujer, su casa, disminuye su fuerza. Si se cuenta con Dios, o con la luz, se aumenta la fuerza. Cada uno puede verificar estas grandes verdades. Contad sobre lo que no se ve pero que sea esencial para nosotros. Si os limitáis a contar sobre lo que es material, lo perdéis todo. Nada hace excepción a esta ley, ni la ciencia, ni las religiones, ni los humanos. Aquí tenéis como se debe pensar y establecer las cosas, si realmente queréis conocer, sentir, y
vivir en el mundo invisible, mundo más real que la realidad que se ve.
Para mí, estas son las cosas más elementales y nunca he dudado que sea así, pero muy pocas personas lo aceptaran.
4. Si dais dinero a alguien que no domina sus pensamientos, sus sentimientos, sus deseos, lo primero que hará será usado para abusar de él hasta arruinarse. Con este dinero va a destruir a todos sus enemigos, obtener todas las mujeres, etc. La cuestión no está en el dinero, éste sólo os da la posibilidad de satisfacer vuestros deseos, y si hay malos deseos en vuestro corazón, no es el dinero el culpable de esto. Tomad cualquier cosa, el petróleo, el carbón, el gas... Podéis disponer de ellos para destruir o para construir. Y si los utilizáis mal, no son estos objetos los culpables, sino vosotros que no tenéis nada bueno en vuestro corazón. La conclusión que podéis sacar es que primeramente debéis transformaros a vosotros mismos para llegar a serviros del dinero y de todo lo demás, sólo para vuestra elevación y para el bien de la humanidad. El día en que lo logréis, aunque tengáis muchos millones, no sucumbiréis, no caeréis en el infierno, sólo realizaréis las obras sublimes que soñasteis siempre.
5. Todo está jerarquizado. Incluso en el interior de las constelaciones del zodíaco: ciertas estrellas corresponden a la cabeza de Acuario y otras a los pies, algunas corresponden a los cuernos de Aries y otras a las pezuñas... y un río: desde la fuente hasta la desembocadura está jerarquizado. Incluso en un árbol, desde las raíces hasta las flores, todo está jerarquizado.
Diréis: «Pero ¿cómo saber dónde hay que colocar las cosas? ¡Es una ciencia muy complicada!» Os daré una imagen. Queréis transformar un desierto en una tierra fértil, ¿qué hay que hacer? Derramad agua y todo encontrará su sitio: las plantas, los animales, los humanos. El agua es la vida que circula. Dejad pues fluir el agua, dejad fluir la vida, el amor, y no os ocupéis de saber cuáles serán los árboles que van a florecer, o los pájaros que vendrán a cantar en estos árboles. Alguien dirá: «Pero yo quiero saber ante todo qué lugar ocupará esta yerba y sobre qué rama irá a cantar este pájaro.» ¡Ah! si se esperan conocer todos estos detalles antes de decidirse a dejar fluir el agua, pasarán siglos y no crecerá ninguna flor, no cantará ningún pájaro. Dejad pues fluir el agua, el agua de la vida, el agua vivificante del amor, veréis en este momento cómo la jerarquía se introducirá en vosotros, y todo encontrará su lugar, todo cantará, todo florecerá, y eso será el Reino de Dios.
6. Cuánta gente, después de haber demolido a alguien con sus gritos y sus reproches, pretenden: « ¡Pero lo dije por su bien, fui sincero, es todo!» En realidad, necesitaban expresar su irritación, su descontento, y tomaron como pretexto la sinceridad. ¿Por qué son sinceros únicamente bajo el dominio de la cólera? Pueden dar todas las buenas razones que quieran: mientras el móvil no sea verdaderamente desinteresado, espiritual, los humanos jamás podrán con sus palabras producir efectos benéficos sobre los demás.
7. En muchos países la gente tiene la costumbre de maldecir; por cualquier cosa maldicen a sus padres, a sus hijos, a sus vecinos, a sus amigos... Esta es una muy mala costumbre, ya que las palabras crean las condiciones para que ocurran las desgracias. Hay que estar por tanto, muy vigilantes, y cuidar así mismo de no terminar una conversación con palabras negativas respecto a alguien, porque existe una ley por la cual esas palabras continúan trabajando negativamente. Incluso si os veis obligados a criticar a alguien, no acabéis hablando sobre sus defectos, porque la ley está hecha de tal forma que, antes de caer sobre él, ¡esas palabras negativas vendrán a destrozaros a vosotros mismos, primero! Terminad siempre con palabras positivas diciendo: «Tiene sin embargo algunas buenas cualidades», mencionadlas y deteneos ahí.
8. Hay mucha gente que habla sin pensar, imaginando que si se equivoca o va demasiado lejos, les bastará con reparar. No. Ya os conté la anécdota a propósito de Mahoma, a quien un hombre fue a preguntarle cómo podía reparar el mal que había causado calumniando a su vecino. Mahoma le dijo: «Coge unas cuantas plumas y coloca una ante cada casa de la calle.» Al día siguiente, el hombre le dijo: «Ya está, hice lo que me ordenaste.» Entonces Mahoma dijo:
«Ahora ve a buscar esas plumas y tráemelas.» El otro se va y vuelve, avergonzado, diciendo, «Busqué por todas partes y no encontré nada: todas las plumas han volado. - Pues bien, dijo Mahoma, así ocurrió con las palabras: ya no puedes atraparlas, han volado.»
9. La oración solamente puede ser reemplazada por la caridad o
trabajando para el bien de los otros que, de hecho, son otras maneras de rezar. El trabajo verdadero es una oración eficaz. Nuestra meta en la vida debe ser rezar y trabajar.
10. Actualmente, no se puede forzar a la gente a dar, pero vendrá un momento donde ellos darán. Si no es teniendo hijos, esto será al salir para el otro mundo, pues en este momento, deberán abandonarlo todo. Habrá que dar todo. Nunca vimos a nadie irse de la tierra sin tener que abandonarlo todo. No era siempre de buen grado. Sea lo que sea, en el último minuto, hay que dar todo lo que se tiene. Pues más vale, aprender a dar mientras uno está todavía joven. El amor no es nada más que dar y recibir. Es un intercambio, el más maravilloso, magnífico, pero también peligroso, y calamitoso. Sobre este tema se puede decir todo. Por ejemplo se lo puede cualificar de poético, de indispensable, de vital. Es también el intercambio el más terrible cuando se debe cumplirlo a la fuerza. El Maestro nos dice que la felicidad, la salud, la alegría, las bendiciones son propias de los seres que saben dar y recibir. Todos los que reciben deben aprender a dar. Este intercambio del amor es lo más importante de la vida. Recientemente, fui a casa de unos amigos, y vi en una jaula a dos aves encantadoras que cantaban y retozaban. Sentí por ellas tal amor que debí sacarlas fuera de la jaula para acariciarlas. La amiga que las cuidaba me dijo: "Es extraordinario, la felicidad que se puede sentir gracias al amor de una criatura tan pequeña". Entonces comprendí por qué las solteronas a veces tienen un ave. Puede hacerlas felices. Evidentemente, si tuvieran en su corazón el amor de otras criaturas, sería mejor, pero un ave cuesta menos y no molesta.
11. Hay una cosa muy importante. Escúcheme con atención. Cuando un hombre se vuelve conductor del amor, en primer lugar él mismo se eleva y arregla su situación. Pone su vida en armonía con la ley suprema de la vida, entra en el orden establecido por Dios y, naturalmente su vida se arregla. Esto es el más importante. Muy poca gente sabe que hay muchas órdenes en el mundo. ¿Qué es una orden? Es un mundo, una sociedad, un círculo de humanos. Una orden, es un tipo determinado de vibraciones, de remolinos. Es un reino determinado. ¿Entonces, que es entrar en una orden? ¿Y salir de eso que es? En el plano físico todos lo saben. Todos conocen órdenes tales como la de los Franciscanos, de Santa-Clara, Benedictinos, etc... Saben de la existencia de círculos, de clubs, de fraternidades. Son palabras que todas indican la misma verdad. La vida de la tierra es también una orden; la de Venus es otra, la vida de cada planeta también es una. Entonces, salir de una orden y entrar en otra, es cambiar todo: vestimenta, alimento, palabras,
comportamiento. Sobre la tierra hay varias órdenes diferentes. Es así, es como todos los seres de la mentira forman la fraternidad de los mentirosos. Todos ellos están unidos entre ellos por las ondas que tienen en común, sin necesidad de conocerse. Lo mismo, los seres del amor están unidos con los del mismo círculo, de la misma orden, del mismo amor. En razón de las vibraciones que tienen, están unidos en el mundo entero sin conocerse, no dejan de hacer intercambios entre ellos.
12. "Cuando el amor visita al hombre, su pensamiento se aclara, su corazón se enriquece, la salud viene a él, la circulación de la sangre se mejora, su cara irradia, está lleno de alegría y de gozo".
13. "El amor establece la más grande armonía en el mundo. Es la única realidad. Sólo él puede llenar la vida. Si el hombre es inteligente, el amor vendrá a él. Recibamos el amor y no nos pongamos a filosofar sobre este tema. No hablemos del amor, sino manifestémoslo. Qué la voluntad del amor se cumpla".
14.Tendréis pequeñas emociones, algunos minutos de alegría y
pensaréis que es felicidad… Pero, hete aquí que os la quitan, imposible de recuperarla, lloráis desconsolados… Suele pasar también con el amor. Una canción dice: “Placer de amor sólo dura un momento. Pena de amor dura toda la vida.” En realidad debería ser todo lo contrario:
cuando descubráis el amor, nadie puede hacéroslo perder; lo tenéis para siempre, como la felicidad. Pero el amor, el amor… podríamos hablar largo y tendido para ver como las personas lo buscan y donde lo buscan. Sencillamente no han entendido la naturaleza de cada cosa.
15. Si fueran los sabios, los verdaderos pedagogos o los Iniciados
quienes cuidarán de la educación, habrían utilizados otros métodos para desarrollar no la personalidad pero la otra naturaleza que la Ciencia Iniciática llama la individualidad y que es generosa, desinteresada, impersonal. Es que, ahora, ya no se educa a las personas… solamente se desarrolla su personalidad y entonces se creen el centro del mundo y que el mundo entero está para servirles. ¿Cómo podéis imaginar que, con esta mentalidad, puedan seguir viviendo juntos? El desarrollo
exclusivo de la personalidad hace que haya huelgas, revoluciones y peleas. Es porque las escuelas, las universidades han enfocado la enseñanza en una dirección equivocada. Si estuviera yo a la dirección de la Enseñanza Pública - una suposición - daría una orientación diferente y todo cambiaría… Se ha dado, creadme, demasiada importancia a la personalidad y sé de lo que es capaz. La he estudiado tanto que no hay un solo psicólogo en las universidades que sepa más que yo; pero por modestia, no lo puedo decir muy alto… Los psicólogos conocen muchas otras cosas que pueden ser muy útiles, pero no se entretuvieron en lo más esencial. No hay ningún estudio sobre la personalidad y la individualidad para mostrarnos lo que son esas dos naturalezas, inferior y superior, como actúan y cuales son las consecuencias. Mientras que yo, me he parado en lo esencial: la personalidad y la individualidad, que las conozco bien.
16. El mundo invisible no cesa de hacernos predicciones, pero nosotros siempre queremos hacerlo deprisa. “Me dicen que las condiciones son buenas, mi cerebro también me lo dice!” Estudiando las manos cotidianamente, uno llega a saber dirigirse según ellas cada vez mejor. Se dice en el libro de Job: “Dios puso un sello sobre la mano de los hombres a fin de que se reconocieran como sus criaturas”. Actualmente nadie estudia las manos para saber lo que Dios ha inscrito en ellas y lo que quiere. Leemos bibliotecas enteras olvidando que llevamos en nosotros mismos la biblioteca más grande del mundo. Un día comprenderemos la sabiduría de Dios que inscribió en nuestras manos todos los misterios de la naturaleza.
17. Los iniciados del pasado sabían mucho pero no lo revelaron todo. Pusieron su atención sobre una cosa que veis aquí pero no os dais cuenta: el trabajo de la naturaleza. Constataron que cada árbol, cada planta, produce un grano y en este grano están escondidas, resumidas, misteriosamente condensadas, todas las potencialidades y todos los elementos propios al árbol o a la planta. Tomamos un grano, lo ponemos en la tierra, y se hincha, estalla, germina, y una planta o un árbol aparece y crece, revelando y manifestando todos los misterios que estaban escondidos en el grano o en el hueso.
18. Cuando se entra en la escuela de la sabiduría y del amor, debemos estar muy atentos a pequeñas cosas que ignoramos revisten mucha importancia. Debemos aprenderlas y a practicarlas, si es necesario miles de veces. Es fácil, y esto no nos llevará mucho tiempo en conseguirlo. Hacedlo escogiendo siempre el momento más oportuno y actuad como un discípulo consciente, sabio, atento. El resto seguirá solo. Cuidad vuestras manos. Protegedlas. Lavadlas. Y vuestra vida se transformará.
19. Existen infinidad de actividades por encima de la línea de
demarcación que separa el mundo de abajo del mundo de arriba.
Considerad los colores del espectro. Distribuidlos en círculo,
suprimiendo el índigo que no es más que un tinte del azul. Hay en el
círculo tres colores por encima del horizonte y tres por debajo.
Vosotros queréis trabajar siempre arriba, en el violeta, el azul y el
verde. Suponed que queréis trabajar juntamente con el verde y el
violeta, es el color azul que aparece. Introduciendo entre estos colores otras muestras de tintes, podréis obtener todos los matices posibles. En cambio, si queréis unir el verde (parte de arriba) con el rojo (parte de abajo) obtendréis unos tintes espantosos de feos, marrones y sucios. El mismo fenómeno se produce si queréis mezclar el violeta con el amarillo, o el azul con el naranja. Estos hechos nos indican que no debemos proceder de una manera atolondrada cuando se hacen estos
cambios y que no debe nos mezclar los dos mundos de arriba con los de abajo.
20. No os debéis cristalizar y quedarse eternamente en los mismos estados, hacer siempre las mismas cosas. Esto os mortifica, os saca toda agilidad. Durante toda vuestra vida podéis sin cesar cambiar vuestros estados, vuestras ocupaciones, sin encontraros siempre en los mismos estados. De esta manera os enriquecéis en lugar de empobreceros. El error de los hombres actuales, es que cambian lo que está arriba con lo que está abajo, y esto los destruye. Los niños tienen razón cuando dicen que la vida de los padres es monótona, Pensad en esto que os digo y dad a vuestros hijos la posibilidad de cambios apropiados, conforme a la ley que os acabo de señalar.
21. El Cielo no cesa de enviar a la Tierra corrientes de armonía para llevar a los humanos hacia la unidad, y los que están preparados para captar estas corrientes no deben esperar más sino ponerse por fin a trabajar. El día en que realicen esta unidad será el momento más bello de la historia humana. ¡Cuántos cambios se producirán cuando la Tierra forme una sola familia! Todos estos miles de millones que se pierden inútilmente en armamento, en espionaje, serán utilizados para la educación y el bienestar de todos. Desgraciadamente, de momento todavía se cree que estas ideas son irrealizables. Se dice: ¡utopía!... ¿Y qué? Sólo esta utopía puede salvar a la humanidad. Por mucho que los humanos hagan, por mucho que consideren todas las demás soluciones, sólo hay una válida: la de trabajar sin descanso para la unidad, cualesquiera que sean las dificultades, cualesquiera que sean los esfuerzos que haya que realizar.
22. Cuando en el terreno político, económico, se busca la unidad, se trata casi siempre de acuerdos fundados sobre intereses egoístas, algo parecido a los bandidos que se unen para cometer crímenes. Evidentemente eso no es la verdadera unidad, pero es así como la comprenden: unirse para lanzarse sobre cualquier otro y eliminarlo o incluso aniquilarlo. Cuando los miembros de una nación dicen: «¡Unámonos!» y esta unión sólo tiene por objetivo combatir al vecino, no se puede hablar realmente de unidad. La verdadera unidad debe ser siempre la más amplia posible. Si, en el cuerpo, un órgano realiza la unidad para sí mismo sin trabajar en armonía con los demás, quizás él se sienta bien, pero los demás sufrirán y la unidad se verá por tanto comprometida. Cuando hablamos de unidad, sobreentendemos una unidad universal, cósmica, de la que nada ni nadie está excluido. Pero esta unidad debe hacerse en primer lugar en nosotros mismos: todas nuestras células, todas nuestras tendencias unidas hacia Dios. Este esfuerzo que hacemos se reflejará sobre las demás unidades y todas estas unidades desperdigadas formarán, al juntarse, una unidad universal.
23. La consciencia se despierta verdaderamente en el hombre cuando se manifiesta en él la sensibilidad a las nociones de universalidad. Esta facultad le permite sentir que los demás y él mismo están estrechamente conectados, como las diferentes partes de un organismo. Aunque aparentemente cada ser está aislado, separado, en realidad hay una parte espiritual en él que entra en la colectividad, que vive en todas las criaturas. En el momento en que esta consciencia espiritual se despierta, cada uno siente todo lo bueno o malo que le sucede a los demás como si le ocurriera a él mismo, y se esfuerza en hacerles bien, pues es a sí mismo a quien hace este bien.
24. ¿Por qué para algunos creer en Dios es una evidencia y para otros no lo es en absoluto? La explicación es simple: desde su nacimiento, cada ser humano viene a la Tierra con la suma de las experiencias vividas en sus encarnaciones precedentes. Lo que ha estudiado, verificado en sus anteriores existencias se ha grabado en su alma y aparece en ésta como intuición del mundo divino. Si ahora reconoce la existencia de su Padre Celestial es porque ya ha estado con Él desde hace mucho tiempo, ha comulgado con Él, y ha sido marcado por huellas tan poderosas que no puede dudar: sabe. La fe es, por tanto, un saber fundado en una experiencia. Aquél que, a lo largo de sus encarnaciones anteriores, ha hecho experiencias en las regiones inferiores de su ser, extrae de estas experiencias conclusiones que considera evidentemente como la verdad. Y aquél que ha hecho experiencias en las regiones superiores del alma y del espíritu, también saca conclusiones, pero estas conclusiones son evidentemente diferentes.
25. Hasta el siglo sexto los cristianos creían en la reencarnación, al igual que los judíos, los egipcios, los hindúes, los tibetanos, etc… Pero seguramente los Padres de la Iglesia se dijeron que esta creencia hacía que las cosas fuesen para largo, que la gente no tuviera prisa para mejorarse, y quisieron por tanto incitarles a que se perfeccionaran en una sola vida suprimiendo la reencarnación. Además, poco a poco, la Iglesia inventó cosas tan espantosas para asustarlos que en la Edad Media sólo se creía en los diablos, en el Infierno y en los castigos eternos. Se suprimió por tanto la creencia en la reencarnación a fin de que la gente mejorase por el miedo y el temor, pero no sólo no se han mejorado, sino que se han vuelto peores… ¡y además ignorantes! Por eso hay que retomar esta creencia, si no nada está en su sitio: la vida no tiene sentido, el Señor es un monstruo, etc…
26. Evidentemente no es reprensible manifestar interés y comprensión por las diversas formas de la espiritualidad. Lo peligroso es dispersarse, no escoger nunca un método de trabajo interior y mantenerse en él. La cuestión ni siquiera es saber si hay que ser católico, protestante, ortodoxo, musulmán, budista, taoísta o nada de todo esto. La cuestión – y se plantea a cada uno, creyente o no creyente – es centrarse en algunas verdades espirituales esenciales y aplicarse para ponerlas en práctica. Pues la espiritualidad no es un ámbito facultativo que se pueda escoger o no, tal como se hace con otras disciplinas: los idiomas, el arte, el deporte, etc. Dada la estructura del ser humano, la espiritualidad es para él una necesidad vital, y mientras éste no tome consciencia de esta necesidad, va a lanzarse a actividades absurdas y peligrosas para sí mismo y para los demás. Tal como está construido, tiene una necesidad esencial de encontrar un alimento para su alma y su espíritu.
27. Sé que desde hace algún tiempo se han realizado gran número de estudios sobre la vida del feto y su receptividad a las influencias externas, es decir tanto a los estados emocionales que atraviesa la madre como a los acontecimientos que se producen a su alrededor.
Pero hay un aspecto del asunto que ha escapado a los investigadores, y es la importancia de la materia que aporta la madre para la formación del niño, ya que, durante nueve meses, se formará con la ayuda de los elementos que la madre le da.
Claro está, lo que la madre oye o ve a su alrededor durante la gestación se refleja en el niño, pero sólo son huellas superficiales; la constitución, el temperamento del niño dependen de la calidad de la materia que ella le dé, y la calidad de esta materia depende de su forma de vivir. Si la materia es de oro –simbólicamente hablando – el niño será sano y fuerte tanto física como psíquicamente, pero si la materia es de plomo, será enfermizo, vulnerable.
28. La verdadera educación del niño empieza antes de su nacimiento, y comienza con la educación de los padres, quienes deben preparase interiormente con mucha antelación mediante una mejor comprensión del amor, para atraer a su familia un espíritu excepcional. Se esfuerzan en concebir este hijo en la mayor luz y pureza, y una vez concebido, la madre, consciente de los poderes que le ha dado la naturaleza, trabajará para dar a este espíritu un cuerpo físico y cuerpos psíquicos hechos con los mejores materiales. Si millares, millones de padres en el mundo decidieran hacer este trabajo, la humanidad se transformaría realmente en tres o cuatro generaciones.
29. ¡Cuánta gente trabaja por la paz en el mundo! Pero en realidad no hacen nada para que esta paz se instale verdaderamente. Nunca han pensado que, en primer lugar, son todas las células de su cuerpo, todas las partículas de su ser físico y psíquico las que deben vivir según las leyes de la paz y de la armonía para emanar esta paz por la cual preetenden trabajar. Aunque escriben sobre la paz o se reúnen para hablar de la paz, siguen alimentando la guerra en ellos, ya que están luchando sin cesar contra una u otra cosa. De esta forma, ¿qué paz pueden aportar? En primer lugar, el hombre debe instalar la paz en sí mismo, en sus actos, sus sentimientos, sus pensamientos. Sólo entonces trabaja verdaderamente por la paz.
30. Los humanos aún no han resuelto verdaderamente los problemas de la vida colectiva. Aunque externamente han formado naciones, organizado sociedades cuyos miembros se mantienen, y en las que todos están al servicio de todos y pueden beneficiarse de ello, interiormente siguen aislados, agresivos, hostiles unos con otros. No han sabido transponer al terreno interior todos los progresos que han conseguido en la vida material, práctica, en el ámbito de la organización y de la técnica. Por ello, a pesar de todos estos progresos técnicos, la humanidad sigue sufriendo los mismos males: guerras, miserias, hambrunas, opresiones, y en proporciones desconocidas hasta hoy. Los verdaderos progresos sólo pueden producirse gracias a un profundo cambio de las mentalidades. Los humanos deben sentirse unidos psíquicamente, espiritualmente, para conseguir formar la única sociedad verdadera: la fraternidad universal interior. Cuando cada individuo se esfuerce en alcanzar la consciencia superior de la unidad, las sociedades, los pueblos y las naciones empezarán a vivir en la paz y la libertad.
31. Todos los progresos de la ciencia, en cualquier ámbito, han sido posibles porque los humanos han descubierto que el mundo físico obedece a leyes. Pero el mundo psíquico, el mundo moral, ¡querrían que fuese el lugar de mayor confusión, de mayor anarquía! ¡Ninguna ley que conocer, ninguna regla que respetar!... Pues bien, no es posible, y si con su ligereza, con su inconsciencia, el hombre desajusta este extraordinario mecanismo que es su organismo psíquico, provoca daños irreparables. Nada es estable ni fiable cuando no se respetan las leyes, porque las leyes constituyen la estructura del universo, tanto la estructura del universo psíquico como la estructura del universo físico. El mayor error es no reconocer estas leyes. Se actúa como si fuesen un invento humano, por tanto como si reposaran sobre bases arbitrarias, discutibles, y pudieran ser transgredidas fácilmente. ¡Pues no! Y nada ni nadie podrá ayudar al que transgreda las leyes del mundo psíquico y del mundo espiritual.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)